La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura participa en Climate Week Medellín 2026 con una invitación: pensar las ciudades junto con las zonas rurales que las alimentan.
Cada vez que llegamos a la mesa, detrás de lo que comemos hay una historia: manos campesinas, agua, suelos fértiles, caminos, mercados y personas que transportan y venden los alimentos. Esa cadena conecta a la ciudad con el campo, aunque casi nunca la veamos.
Con esa idea llega la FAO a Climate Week Medellín 2026, la semana dedicada a la acción climática que reúne a la ciudad entre el 28 de septiembre y el 10 de octubre. Su propuesta es que las ciudades no se entiendan como espacios aislados, sino como territorios profundamente conectados con las zonas periurbanas y rurales de las que dependen para conseguir alimentos, agua, biodiversidad y otros servicios que nos brinda la naturaleza.
Por qué importa ahora
Las ciudades concentran cada vez a más personas y consumen una parte creciente de los alimentos. Al mismo tiempo, enfrentan retos grandes: el cambio climático, el manejo del agua y de los residuos, la pérdida de biodiversidad y la sostenibilidad de las cadenas que las abastecen.
Para la FAO, transformar los sistemas agroalimentarios urbanos exige varias acciones:
- Fortalecer los vínculos entre quienes producen y quienes consumen.
- Promover la agricultura urbana y periurbana.
- Aprovechar las oportunidades de la economía circular.
- Crear espacios verdes que cumplan varias funciones y aporten tanto a la seguridad alimentaria como a la resiliencia frente al clima.
Medellín, un lugar para tender puentes

La Organización considera que Medellín es un escenario estratégico para esta conversación. Lo ve así por su relación con la ruralidad, por su ecosistema de innovación y por la presencia de organizaciones comunitarias, universidades, empresas e instituciones públicas que pueden trabajar juntas alrededor de una visión compartida de sostenibilidad.
Esta mirada se apoya en la Iniciativa Ciudades Verdes, lanzada por la FAO en 2020. Su apuesta combina la agricultura urbana y periurbana, la silvicultura urbana y periurbana, y la bioeconomía sostenible. El objetivo es mejorar el bienestar de las poblaciones urbanas y fortalecer su capacidad de enfrentar el cambio climático.
El enfoque también forma parte del Marco de la FAO para la Transformación de los Sistemas Agroalimentarios Urbanos, que busca dietas saludables, mercados más justos, sistemas alimentarios resilientes y circulares, y territorios mejor conectados.
El reto del financiamiento
Las buenas ideas necesitan recursos para crecer. En América Latina y el Caribe persiste una brecha importante: la región recibe menos del 10 % del financiamiento global destinado a sistemas agroalimentarios sostenibles, inclusivos y resilientes, mientras que sus necesidades de inversión se estiman entre el 4 % y el 5 % del PIB regional.
Para abordar este desafío, la FAO y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) realizaron el panel de alto nivel «Financiamiento de sistemas agroalimentarios» el pasado 30 de septiembre en el Jardín Botánico de Medellín.
Allí se reunieron representantes de los sectores de ambiente, agricultura, banca de desarrollo y sector financiero privado. Analizarán cómo movilizar y alinear recursos públicos, privados y climáticos para ampliar las soluciones que ya existen. El panel fue moderado por Agustín Zimmermann, Representante de la FAO en Colombia, y trato temas como el financiamiento combinado (blended finance), el acceso a fondos internacionales y el papel del sector financiero en la transición hacia modelos agroalimentarios más sostenibles.

De las ciudades a los territorios
Para la FAO, los desafíos del clima y de la alimentación se resuelven con respuestas que conecten a las ciudades con los territorios que las abastecen, y que combinen innovación, políticas públicas, capacidades institucionales, financiamiento y alianzas.
Climate Week Medellín reúne a actores públicos, privados, académicos y comunitarios alrededor de soluciones que fortalezcan la resiliencia de la ciudad y de sus territorios. Tuvieron una agenda central hasta el 1 de octubre y actividades descentralizadas en distintos escenarios de la ciudad hasta el 10 de octubre.
La participación de la FAO busca aportar su experiencia técnica y territorial, conectar actores y ayudar a que las iniciativas locales avancen hacia modelos de mayor impacto y alcance.
Más información y agenda: www.climateweekmedellin.com/agenda

