Cuando se cierran las urnas virtuales de «Tu voto transforma a Medellín», cada corregimiento cuenta su propia historia. La de Altavista es la de una comunidad que, con paso firme aunque numéricamente más pequeña que otras zonas de la ciudad, dejó clarísimas sus prioridades: cuerpo sano, salud y plato lleno.
Un corregimiento que participó con voz propia
Altavista sumó 2.726 participantes en esta jornada, todos por la vía virtual. Es una cifra que, comparada con comunas como Popular (14.037) o Robledo (10.294), puede parecer modesta, pero representa alrededor del 2% del total de votantes de toda la ciudad (131.585 personas). En un ejercicio de participación ciudadana, cada voto cuenta una historia, y aquí hay 2.726 historias que decidieron alzar la mano.
Lo que más llama la atención al mirar quién votó es la fuerza femenina: de los 2.726 participantes, 1.816 fueron mujeres frente a 906 hombres, es decir, casi dos de cada tres votantes en Altavista fueron mujeres. Apenas 4 personas se identificaron como no binarias, y no hubo registros de personas intersexuales.
En cuanto a edades, la votación estuvo liderada por los adultos: los mayores de 50 años fueron el grupo más numeroso con 1.184 votos, seguidos de cerca por quienes están entre los 29 y 50 años (962). Los jóvenes de 18 a 28 años aportaron 393 votos, y los menores de 18 años, 187. Esto pinta el retrato de un corregimiento donde la experiencia y la madurez llevaron la delantera a la hora de decidir en qué invertir los recursos públicos.
Los tres proyectos que se robaron el corazón (y el voto) de Altavista
Cuando se trata de definir qué le importa de verdad a una comunidad, no hay nada más honesto que ver en qué gastó su voto. Y en Altavista, el podio quedó así:
1. Deporte, recreación y actividad física en el corregimiento 70 – Altavista (INDER): 2.265 votos
El proyecto ganador, y por buen margen, fue el de deporte y actividad física, liderado por el INDER. Con 2.265 votos —es decir, respaldado por más del 83% de quienes participaron—, este resultado deja un mensaje contundente: la gente de Altavista quiere espacios y programas para moverse, hacer ejercicio y compartir en comunidad. No es un dato aislado, además, porque más adelante en el listado también aparece el «Mantenimiento de escenarios deportivos» con 1.678 votos, lo cual refuerza la idea de que el deporte es, sin discusión, una prioridad sentida en el territorio.
2. Prevención de la enfermedad y promoción de la salud (Secretaría de Salud): 2.049 votos
En segundo lugar, muy cerca del primero, la salud preventiva se llevó 2.049 votos. Este resultado no sorprende: en casi todos los corregimientos y comunas de Medellín, la salud aparece entre los temas más votados, y Altavista no es la excepción. La comunidad está diciendo, con su voto, que prefiere invertir en prevenir antes que en curar, en cuidar la salud del cuerpo antes de que se convierta en un problema mayor.
3. Alianza Medellín Cero Hambre (Secretaría de Inclusión Social y Familia): 2.019 votos
El podio lo cierra un proyecto que va directo a una necesidad básica: la alimentación. Con 2.019 votos, «Alianza Medellín Cero Hambre» refleja una preocupación real por garantizar que nadie en el corregimiento se quede sin comer. Es un resultado que humaniza toda la jornada: más allá de las cifras, hay familias que ven en este tipo de programas una ayuda concreta para su día a día.
Lo que estos números realmente dicen
Si uno suma las tres cifras del podio, se da cuenta de que estos tres proyectos concentraron más de 6.300 votos entre los 2.726 participantes (recordemos que cada persona pudo apoyar varias iniciativas). Eso confirma que no fueron ganadores por poco margen: fueron elecciones repetidas, consistentes, de una comunidad que sabe lo que necesita.

Muy de cerca del podio, vale la pena mencionar otros proyectos que también calaron hondo en Altavista: la recarga de la tarjeta cívica del Metro (1.972 votos), la dignificación de las personas mayores (1.907) y el acceso a la educación superior a través de SAPIENCIA (1.742). Todos ellos dibujan un corregimiento que piensa en varias generaciones a la vez: los adultos mayores, los estudiantes y quienes se movilizan a diario.
En últimas, la votación en Altavista no fue solo un ejercicio de números: fue un retrato honesto de lo que su gente valora — moverse, cuidarse y no pasar hambre. Y en esa sencillez está, quizás, la lección más grande que deja esta jornada.
