Más de 3.500 personas participaron en los espacios de consulta ciudadana para la revisión y ajuste del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), aportando ideas y propuestas que buscan construir una Medellín más incluyente, sostenible y conectada.
Durante tres meses, las 16 comunas y los cinco corregimientos de Medellín fueron escenario de un amplio ejercicio de participación ciudadana en torno a la revisión y ajuste del Plan de Ordenamiento Territorial (POT). A través de 21 audiencias públicas, 12 encuentros poblacionales, tres sectoriales, uno con organizaciones sociales y otro de alcance distrital, miles de ciudadanos compartieron sus inquietudes, recomendaciones y propuestas sobre el futuro de la ciudad.
Según el Departamento Administrativo de Planeación, este proceso permitió recoger más de 1.300 aportes y contó con la participación de cerca de 3.500 personas, consolidándose como uno de los ejercicios democráticos más importantes para la construcción colectiva del territorio.

La directora del Departamento Administrativo de Planeación, Luz Ángela González Gómez, destacó el compromiso de la ciudadanía durante estos encuentros.«Nos hemos encontrado con una comunidad informada, activa, comprometida, que conoce su territorio. Los aportes se concentran principalmente en grandes temas como movilidad y transporte, espacio público y equipamientos, medio ambiente y gestión del riesgo, usos del suelo y norma urbanística, vivienda y hábitat», expresó la funcionaria.
Los cinco temas que más preocupan a la ciudadanía
Entre las principales conclusiones del proceso participativo, la movilidad se posicionó como el tema que más genera interés entre los habitantes. Las propuestas se enfocaron en mejorar la conectividad territorial, fortalecer la infraestructura vial, garantizar una movilidad más segura para peatones y facilitar la integración de los diferentes sistemas de transporte.
En cuanto al espacio público y los equipamientos comunitarios, los ciudadanos solicitaron una mejor distribución, mantenimiento y recuperación de parques, escenarios deportivos, espacios culturales y equipamientos educativos que contribuyan al bienestar colectivo.
Los asuntos ambientales también ocuparon un lugar central en las discusiones. La comunidad insistió en la necesidad de fortalecer la protección de quebradas, zonas verdes y estructuras ecológicas, además de implementar estrategias más efectivas para la gestión del riesgo y la adaptación a los desafíos ambientales que enfrenta el territorio.

Respecto a los usos del suelo y la norma urbanística, las observaciones estuvieron relacionadas con la regulación de las actividades económicas, los procesos de renovación urbana y el equilibrio entre el crecimiento de la ciudad y la calidad de vida de sus habitantes.
Finalmente, en materia de vivienda y hábitat, los participantes plantearon inquietudes sobre el acceso a una vivienda digna, el mejoramiento integral de barrios y los impactos que fenómenos como la vivienda turística pueden generar en las comunidades.
Una ciudad que se construye escuchando a su gente
La participación también incluyó encuentros con mujeres, jóvenes, niñas, niños, adolescentes, recicladores de oficio, pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes, población migrante y otros grupos poblacionales, garantizando que diferentes voces fueran escuchadas en la construcción del futuro de Medellín.
Durante uno de estos espacios, Dayana Parra, directora general de la Corporación Abre el Lazo, reflexionó sobre la importancia de incluir a todos los sectores sociales en la planeación de la ciudad. «Ordenar el territorio es decidir quién tiene derecho a quedarse. La migración habita desde nuestras calles, nuestra escuela, nuestro trabajo y nuestro sentir, día a día. Planear es trazar una ciudad incompleta», manifestó.

La participación ciudadana sigue siendo fundamental
La revisión y ajuste del POT representa una oportunidad para que las comunidades incidan directamente en las decisiones que definirán el desarrollo de Medellín durante los próximos años. Los aportes recogidos servirán como insumo para fortalecer las propuestas presentadas por la Administración Distrital y responder a las necesidades reales de los territorios.
Desde Altavista Mi Casa continuaremos informando sobre este proceso que impacta directamente la vida de los habitantes de las comunas y corregimientos de Medellín.
Comparte esta información y ayúdanos a que más personas conozcan cómo la participación ciudadana está contribuyendo a construir el futuro de nuestra ciudad.

Que nos puedan dar los permisos para construir nuestros hogares y vivir dignamente