Redacción: Altavista Mi Casa
En Medellín, las autoridades de salud han encendido una señal de alerta frente a una práctica que se ha vuelto cada vez más común en espacios de rumba y encuentros sociales: la mezcla de alcohol con bebidas energizantes, hidratantes deportivas y sueros de rehidratación oral. Aunque para muchos puede parecer una alternativa para “aguantar más” o mitigar los efectos del licor, expertos advierten que esta combinación representa un riesgo real para la salud.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, esta preocupación no es menor. Desde 2025 hasta la fecha, la Administración Distrital ha realizado más de 1.000 visitas de inspección, vigilancia y control a establecimientos de alimentos, bebidas y entretenimiento, reforzando su presencia también en eventos masivos. Solo en lo que va de 2026, ya se registran más de 300 intervenciones, lo que refleja un monitoreo constante en el territorio.
Una mezcla que engaña al cuerpo
El llamado principal de las autoridades es claro: ni las bebidas energizantes, ni los hidratantes deportivos, ni los sueros están diseñados para mezclarse con alcohol. En el caso de los sueros, incluso se trata de productos con uso médico específico, pensados para tratar condiciones como vómito o diarrea, no para el consumo cotidiano ni recreativo.

El riesgo radica en que estas bebidas contienen sodio, glucosa y electrolitos que, al combinarse con el alcohol, pueden generar una sobrecarga en órganos como el riñón. Además, lejos de reducir los efectos del licor, pueden crear una falsa sensación de recuperación que lleva a consumir más alcohol del que el cuerpo realmente puede tolerar.
El peligro de normalizar lo incorrecto
En escenarios como discotecas, festivales o reuniones sociales, se ha venido normalizando el uso de estas mezclas, incluso con la creencia de que ayudan a “quitar el guayabo” o prevenir la fatiga. Sin embargo, especialistas advierten que esta percepción es equivocada y puede derivar en conductas de consumo más riesgosas.
Las bebidas deportivas, por ejemplo, están diseñadas para reponer líquidos y energía durante actividades físicas intensas, no para contrarrestar el efecto del alcohol. Su consumo fuera de este contexto, especialmente de forma indiscriminada, puede afectar el equilibrio del organismo.
Llamado a la responsabilidad y al autocuidado
Desde la institucionalidad se insiste en la importancia de adoptar prácticas responsables: priorizar el consumo de agua, evitar combinaciones peligrosas y entender que no existen atajos para reducir los efectos del alcohol en el cuerpo.

Asimismo, se recuerda que los sueros de rehidratación deben contar con registro sanitario del Invima y no pueden comercializarse en bares o eventos como bebidas recreativas. Su uso, especialmente en menores de edad o personas con enfermedades crónicas, debe estar supervisado por profesionales de la salud.
Una conversación que debe llegar a los territorios
Desde Altavista Mi Casa, como medio comunitario, nos sumamos a este llamado a la conciencia. La información oportuna puede marcar la diferencia entre una decisión responsable y un riesgo innecesario. En nuestros barrios, donde la vida social y cultural es parte fundamental del tejido comunitario, es clave promover hábitos de autocuidado que protejan la salud colectiva.
Porque cuidarnos también es un acto comunitario.
