En medio de una generación llena de talento emergente, hay historias que no solo se cuentan, sino que se sienten. Así es la historia de Hanny, una joven artista que, a su corta edad, ya empieza a dejar huella en los escenarios de Medellín y más allá.
Detrás de su nombre artístico está Stephany González Vélez, una niña de apenas 13 años que ha construido su camino con disciplina, pasión y un amor profundo por la música. Desde muy pequeña, incluso antes de hablar con claridad, ya cantaba y bailaba en casa, como si el arte fuera su lenguaje natural.
Un sueño que comenzó en casa.
Como muchas historias actuales, el inicio formal de su proceso inicia en el año 2020 a sus 7 años, Hanny inició su formación musical de manera virtual gracias a programas como la Red de Músicas de Medellín y la fundación Sirenaica, espacios que se convirtieron en el primer escenario de su aprendizaje y fortalecimiento musical.

Lo que comenzó con ejercicios sencillos, utilizando objetos del hogar para reconocer sonidos, pronto se transformó en un proceso más avanzado que la llevó a explorar instrumentos como el violín, la guitarra y más recientemente la organeta un amor a los instrumentos desde que tiene uso de razón.
Disciplina, escenarios y crecimiento
Su proceso no se quedó en las aulas. Hanny ha sido parte de coros infantiles y juveniles, participando en importantes proyectos musicales y compartiendo escenario con artistas y agrupaciones que han fortalecido su experiencia.
Además, ha incursionado en el teatro musical y la danza con la fundación Contradanza, llevando su talento a diferentes ciudades y escenarios del país. Su participación en obras, festivales y eventos culturales ha sido constante, demostrando no solo talento, sino compromiso y amor por lo que hace.

Una artista integral en construcción
Más allá de interpretar, Hanny sueña con crear. A los 12 años comenzó a escribir sus propias canciones, y a los 13 lanzó su primer sencillo titulado “Mi antídoto”, marcando así el inicio de su camino como cantautora.
Su formación vocal ha estado acompañada por diferentes maestros que han aportado a su crecimiento técnico y artístico, permitiéndole desarrollar una voz con identidad y proyección.
Reconocimientos que inspiran, no que detienen
Como todo proceso, el camino ha tenido retos. Concursos, audiciones y escenarios han sido parte de su aprendizaje. Algunos con resultados esperados, otros no tanto, pero todos han aportado a su crecimiento personal y artístico.
Entre sus logros se destacan participaciones en concursos intercolegiados, eventos culturales de ciudad y experiencias que le han permitido cantar con banda en vivo y enfrentarse a públicos diversos.

Sueños que van más allá del escenario
Detrás de su talento hay una sensibilidad que la impulsa a soñar en grande. Hanny no solo quiere llenar teatros y escenarios internacionales; también sueña con ayudar a otros.
Entre sus metas está crear una fundación para apoyar a niños y jóvenes que enfrentan depresión y ansiedad, demostrando que su arte también tiene un propósito social: sanar, inspirar y acompañar.
Una historia que apenas comienza
Hablar de Hanny es hablar de una promesa artística que se construye día a día con esfuerzo, disciplina y el respaldo de una familia que ha creído en su talento desde el primer momento.

Su historia es un recordatorio de que el arte nace en los sueños, pero se fortalece con oportunidades, acompañamiento y escenarios que permitan a los nuevos talentos brillar.
Hoy, desde plataformas como Altavista Mi Casa, abrimos este espacio para que más personas conozcan su voz, su historia y su camino. sigue esta artista en sus redes sociales en facebook, instgram, tiktok, x
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Porque apoyar el talento local es también construir futuro.

Gracias infinitas a don Fernando López ,y a los encargados de este medio de comunicación,me robaron lágrimas con esta hermosa composición sobre la vida artística de Stephany González Vélez.(HANNY).De verdad una hermosa inspiración 🌹