Las lluvias de los últimos días golpearon con fuerza la vereda San José del Manzanillo, dejando a su paso calles intransitables, viviendas anegadas y vehículos atrapados en el lodo. Pero en medio de esta emergencia, algo más poderoso que el agua volvió a brotar: la unión y la solidaridad de una comunidad que no se rinde.
Desde muy temprano, decenas de vecinos salieron con botas, lazos, palas y fuerza en el corazón para ayudar a quienes más lo necesitaban. Juntos lograron mover carros atrapados, despejar caminos y brindar apoyo a las familias afectadas.

«Aquí no hay tiempo para el egoísmo. Si uno cae, el otro lo levanta. Así somos en Manzanillo», comentó uno de los vecinos que participó en las labores de ayuda.
Ayuda que llegó del corazón
La comunidad no estuvo sola. Personas de otros sectores se acercaron con donaciones, alimentos, herramientas y, sobre todo, con tiempo y disposición para ayudar. Cada gesto cuenta, y cada mano extendida fue un símbolo de esperanza.
Agradecemos profundamente a todos los que han aportado su grano de arena: familias, líderes, jóvenes, adultos mayores y a quienes siguen preguntando “¿en qué puedo ayudar?”.

Un mensaje claro desde San José del Manzanillo:
“¡Todos somos uno, Manzanillo! De esta salimos juntos.”
Desde este rincón de Altavista, el mensaje es claro: cuando la tierra tiembla, el corazón del pueblo late más fuerte. Hoy, San José del Manzanillo no solo lucha contra el barro, sino que siembra esperanza, construye comunidad y demuestra que la solidaridad es su mayor riqueza.
#ManzanilloSolidario #AltavistaMiCasa #MedioComunitario #MesadeMedios
