Durante décadas, la vereda San José de Manzanillo ha sido testigo de innumerables momentos memorables y ha dejado una huella imborrable en la historia y cultura de la región. Desde la época de los años 60, este encantador lugar ha sido reconocido por sus increíbles atractivos naturales, especialmente los emblemáticos charcos de la Oyeta y el charco de Urbano, los cuales se convirtieron rápidamente en destinos turísticos populares.
Los charcos de la Oyeta y de Urbano, con sus cristalinas aguas y entornos pintorescos, atraían a turistas de todas partes que buscaban disfrutar de la belleza y frescura de la naturaleza. Los visitantes tenían la oportunidad de sumergirse en las refrescantes aguas, explorar los alrededores o simplemente relajarse y disfrutar del paisaje sereno.
Además de ser un importante destino turístico, la vereda San José de Manzanillo también contaba con tiendas locales que ofrecían una amplia variedad de productos a los visitantes. Estas tiendas no solo proveían a los turistas con artículos esenciales, sino que también contribuían a la economía local, permitiendo a los habitantes de la vereda vender sus productos y generar ingresos adicionales.

Sin lugar a dudas, los pintorescos charcos y el ambiente acogedor de la vereda San José de Manzanillo creaban un entorno ideal para disfrutar de un delicioso sancocho o organizar un pequeño asado. Los aromas tentadores y los sabores auténticos de los platos típicos de la región atraían tanto a locales como a visitantes, ofreciendo una experiencia culinaria única y memorable.
A lo largo de los años, la vereda San José de Manzanillo ha evolucionado y se ha adaptado a los cambios, pero siempre ha mantenido su encanto natural y su rica historia. Cada rincón de este lugar tiene historias que contar y promete crear recuerdos inolvidables para aquellos que lo visitan en busca de aventuras, relax y conexión con la naturaleza.
La vereda San José de Manzanillo es un destino que continúa impresionando a todos aquellos que tienen la oportunidad de conocerla. Ya sea caminando por sus senderos, explorando sus hermosos charcos o simplemente sumergiéndose en la cultura y tradiciones locales, este lugar mágico siempre dejará una huella duradera en el corazón y el alma de quienes lo visitan.

Con el aumento de la población de este territorio y con el pasar de los años se fueron deteriorando los charcos, pero con eso aparecieron nuevos atractivos como la piscina que a mediados de los años 80 empezaba su funcionamiento. Este era un sitio muy visitado por gente de toda la ciudad de Medellín contribuyendo así al crecimiento de otros negocios como la taberna El Costalazo y la taberna Luz de Luna porque las personas que bajan de la piscina al ver lo acogedor de estos sitios se quedaban compartiendo una cerveza con sus amigos y algunos aprovechaban para pegarse su bailada. Tampoco nos podemos olvidad del estadero La Herradura done se podía amarrar el caballo y pasar un rato agradable en el lugar.
También hay que recordar la cancha y sus torneos dónde gente de Belén Rincón, La Capilla y La Colinita se encontraban en el terreno de juego para jugar un partido y luego compartir una cerveza en los kioscos, alrededor de la cancha.
Durante la semana las personas que subían a coger café aportaron mucho en el crecimiento de la economía porque al salir de su jornada laboral, para calmar la sed, se quedan tomando unas cervezas hasta llegar la noche. Tiendas reconocidas como la de don Jaime Dimo eran muy reconocidas además de ser puntos de referencia para los visitantes

La taberna La Portada era la más reconocida por estar ubicada en el inicio de la vereda y era la única en el lugar donde hoy aparecen sitios reconocidos como lo son los miradores las discotecas y los establecimientos de comidas rápidas. Desde la creación de estos negocios y establecimientos podemos observar el crecimiento y el reconocimiento de la vereda el Manzanillo porque genera más facilidades como lo es tomar un taxi o simplemente conocer el territorio como uno de los mejores lugares para la diversión, una buena comida o para pasar un rato agradable con toda la familia ya que desde aproximadamente cuatro años atrás la vereda el Manzanillo es visitada por unas cinco mil personas semanalmente
Y es una zona que se visualiza como comercial cuenta con variedad de negocios donde puede encontrar diferentes tipos de comida licor y sana diversión desde Altavista mi Casa siempre resaltamos los diferentes tipos de cultura, emprendimientos y todo lo que contribuya con el mejoramiento y las buenas costumbres que dejan en alto nuestro corregimiento.

Escrito por Carlos Loaiza
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