Patrimonio histórico y cultural del Corregimiento Altavista, antiguamente conocido como el Camino de la Sal.
En las economías indígenas la sal era utilizada para conservar sus alimentos, por sus propiedades curativas y como objeto de intercambio, a los españoles también les permitió transportar la sal hacia el centro de la ciudad, siendo este mineral uno de los principales elementos económicos de la época, descubierto por Jerónimo Luis Téjelo en el año 1541, ubicado en la vereda Buga de la microcuenca central del corregimiento.
Este camino comunica el centro occidente de Medellín con el valle medio del rio Cauca, pasando por San Antonio de Prado, Armenia Mantequilla y Heliconia, siendo un eje fundamental de conexión y comunicación décadas atrás, dado que en el siglo XIX era una de las rutas predilectas para el movimiento de mercancía y para su comercialización. Se dice que gran parte del desarrollo económico de la ciudad ingresó por este camino ancestral y para el siglo XX fue fundamental, pues muchos de los arrieros de Medellín y el departamento lo usaban para comunicarse entre municipios y llevar la mercancía de los campesinos.

Es un camino construido en piedra con un alto valor histórico, que en la actualidad es comúnmente usado para realizar caminatas ecológicas y recorridos patrimoniales; tiene una altitud de 1766 y 2251 metros sobre el nivel del mar, su recorrido dura 5 horas aproximadamente y es uno de los orgullos patrimoniales de los habitantes del corregimiento Altavista.
Las personas que viven a su alrededor son siempre muy amables y gentiles con los caminantes y turistas, además son felices de compartir un camino con tanta historia y tan importante en la época prehispánica y de nuestros ancestros.
Escrito po: Kelly Zapata
